Candelaria Delgado: "No creer a las mujeres con discapacidad cuando denuncian maltrato es infligirles una nueva violencia"

Imagen de la firma de la renovación del protocolo de actuación conjunta. Aparecen, de izq. a dcha., Sandra Santana, Carmen Laucirica y Candelaria Delgado.

La consejera informó que, durante el año pasado, el servicio telefónico de violencia de género del 112 atendió 608 alertas de mujeres con discapacidad

La consejera informó que solo durante el año pasado 608 mujeres con discapacidad dieron la alerta en el servicio telefónico de atención a las víctimas de violencia de género del 112 y recordó el último “Diagnóstico sobre mujeres con discapacidad y violencia de género” elaborado en el marco de este protocolo, y que entre otros datos concluía que el principal problema de las mujeres con discapacidad que confiesan haber sido víctimas de violencia de género es la falta de credibilidad del entorno. “Es inaudito que, por el hecho de tener una discapacidad, dudemos de su testimonio cuando cuentan que han sufrido algún tipo de violencia por algún hombre, que a lo mejor incluso es su propio cuidador. No creerlas, no acompañarlas, no apoyarlas, es infligirles un nuevo maltrato, es condenarlas al silencio”, lamentó.

La consejera explicó que en el marco de este protocolo se trabajó además con más de 100 personas sobre prevención en violencia de género, agresiones sexuales y se realizaron talleres de autoestima y empoderamiento de las mujeres con discapacidad. En la misma línea, se ha adaptado todo el material del ICI sobre recursos específicos para atender la violencia de género para que sea accesible a todas las mujeres y se ha formado al personal que atiende en el servicio telefónico para mujeres agredidas.

La presidenta del Comité Español de Representantes de personas con Discapacidad en Canarias (Cermi), Carmen Laucirica, manifestó la importancia de contar con datos para saber la realidad e intervenir y constató que “es muy generalizada la situación de indefensión”. También resaltó actuaciones desarrolladas en el marco del protocolo anterior como la celebración de “un parlamento de mujer, en el parlamento de Canarias, para dar voz a mujeres con diferentes discapacidades” y manifestó su confianza en “poder seguir trabajando, adaptando los protocolos de intervención porque la mujer con discapacidad, las niñas con discapacidad, merecen una mirada real, sensible a todas las situaciones”.

Cuatro años más de trabajo conjunto

El protocolo del ICI y el Cermi-Canarias contempla diferentes actuaciones a desarrollar conjuntamente durante los próximos cuatro años, como dar a conocer la realidad de las mujeres con discapacidad, sensibilizando a la sociedad en general sobre la problemática específica que les afecta, desde una perspectiva interseccional, abordando las dimensiones de género y discapacidad, así como otras variables que confluyen con las anteriores, como son la vulnerabilidad social y económica, la edad, el hábitat urbano/rural, la migración, la orientación sexual, entre otras.

Asimismo, el documento permite desarrollar espacios de participación y aprendizaje que generen el empoderamiento de las mujeres con discapacidad y promuevan su capacidad de liderazgo y fomentar la aplicación del principio de accesibilidad universal en la prestación de los servicios y recursos destinados a promover la igualdad entre mujeres y hombres, a la prevención y erradicación de la violencia de género, así como a la atención y protección de sus víctimas.

Otros aspectos contemplados en el protocolo son promover la introducción de la variable discapacidad en todos los estudios y estadísticas en los que se deba tener en cuenta la dimensión sexo/género y diseñar formación para el personal que trabaje en los recursos y servicios especializados en la promoción de la igualdad entre mujeres y hombres y en la atención y protección a las víctimas de violencia de género y promover la efectividad de su impartición.

Finalmente, a través de este documento se trata de promover el desarrollo de estudios e investigaciones sobre la realidad de las mujeres y niñas con discapacidad, especialmente, los que den a conocer la situación de las mujeres con discapacidad ante la violencia de género, sus causas y consecuencias, así como los que permitan identificar las necesidades específicas de atención de las mismas y el análisis de los factores individuales, familiares, sociales y estructurales que favorecen su recuperación.

La falta de credibilidad lastra las denuncias de violencia de género en las mujeres con discapacidad

De acuerdo al “Diagnóstico sobre mujeres con discapacidad y violencia de género”, elaborado por el ICI y fruto del protocolo establecido con el Cermi-Canarias, el 40% de las personas a quién se le confió el hecho, dudó de la veracidad de sus testimonios. Así mismo el Diagnóstico refleja que el 71% de las mujeres encuestadas había vivido violencias machistas fuera de la pareja, y cerca de la mitad (47%) eran hombres de la familia, el 29% eran desconocidos y el 21% eran conocidos.

En el seno de la pareja o expareja, las violencias más habituales fueron las humillaciones, desprecios o aislamiento social. El 72% de los casos el hombre quería saber en todo momento dónde estaba y se enfadaba si hablaba con otros; el 77% la menospreciaba o humillaba delante de otras personas; El 75% era amenazada por el agresor con hacerle daño. En el 57% de los casos utilizaban su discapacidad para menospreciarla y el 74% se ha sentido intimidada o asustada. El 59% fueron obligadas a mantener relaciones sexuales sin desearlo por miedo de lo que podía hacer si se negaba.

En el acto también participaron la gerente de Plena Inclusión Canarias, Natalia Cañeque, el presidente de Cocemfe Canarias y Vicepresidente de Cermi Juan Carlos Hernandez, el presidente del Consejo Territorial de la Once y Secretario General de Cermi, Abel Herrera, y la presidenta de la Comisión de la Mujer del Cermi Canarias, Sandra Santana