Una distinción que compromete a hacer más por las mujeres y niñas con discapacidad

Imagen de Noelia López dando el discurso tras la entrega de la Cruz de Oro
La Cruz de Oro que hoy se nos concede no es un punto final. Es un estímulo para seguir avanzando.

Queridas autoridades, amigas y amigos,

La Fundación CERMI Mujeres recibe hoy la Cruz de Oro de la Orden Civil de la Solidaridad Social con un profundo sentimiento de gratitud y también de responsabilidad.

Esta distinción reconoce una trayectoria colectiva. Reconoce el trabajo constante, riguroso y comprometido de una organización que, desde su creación, ha orientado todos sus esfuerzos a la defensa de los derechos humanos, a la igualdad y a la inclusión. Pero, sobre todo, reconoce una forma de entender la acción social: basada en los derechos, en la dignidad de las personas y en la necesidad de transformar la realidad.

Pero hoy también queremos subrayar algo esencial: esta Fundación nace para dar respuesta a una realidad muy concreta, la de las mujeres y niñas con discapacidad, que durante demasiado tiempo han quedado en los márgenes, incluso dentro de los propios avances sociales.

La Fundación CERMI Mujeres trabaja precisamente para cambiar esto: para que las niñas con discapacidad crezcan sabiendo que tienen derechos y oportunidades; para que las mujeres con discapacidad puedan desarrollar sus proyectos de vida en igualdad; para que su voz esté presente allí donde se toman decisiones.

La Fundación CERMI Mujeres forma parte de un movimiento más amplio, el del CERMI, que ha demostrado que el cambio es posible cuando hay convicción, diálogo y compromiso. En este camino, hemos contribuido a impulsar avances normativos, a mejorar políticas públicas y a situar en la agenda realidades que durante demasiado tiempo no habían contado lo suficiente.

Este reconocimiento llega gracias al esfuerzo de muchas personas: quienes impulsaron este proyecto desde el inicio, quienes lo sostienen día a día y quienes colaboran desde distintos ámbitos para hacerlo posible. Muy especialmente, queremos reconocer a tantas mujeres con discapacidad que, con su participación, su experiencia y su determinación, han hecho de esta Fundación lo que hoy es.

También queremos resaltar el papel de las instituciones públicas que han sabido escuchar, dialogar y avanzar. La construcción de una sociedad más justa es siempre una tarea compartida, y este reconocimiento es también reflejo de ese trabajo conjunto.

La Cruz de Oro que hoy se nos concede no es un punto final. Es un estímulo para seguir avanzando. Porque todavía es necesario seguir eliminando barreras, garantizar plenamente los derechos y asegurar que ninguna mujer ni niña con discapacidad quede atrás.

Recibimos este reconocimiento con gratitud, pero también con la determinación de seguir avanzando.

Muchas gracias.

(Palabras de Noelia López Aso, patrona de la Fundación CERMI Mujeres, en el acto de entrega de las Cruces de Oro de la Orden Civil de la Solidaridad Social)