Azucena García: «Quiero una Fundación Bequal cercana, útil y exigente en la defensa de los derechos de las personas con discapacidad»
Azucena García; Directora gerente de la Fundación Bequal
La nueva directora gerente de Fundación Bequal, Azucena García, mujer con discapacidad sobrevenida, plantea consolidar el Sello Bequal como herramienta estratégica para medir el compromiso real de las empresas con la inclusión de las personas con discapacidad y avanzar en su reconocimiento institucional, en el marco del Plan Estratégico 2026-2029. de la entidad recién aprobado En esta entrevista con cermi.es diario, subraya que la discapacidad debe integrarse en la gobernanza corporativa, la contratación pública responsable y los indicadores de sostenibilidad, y advierte de que “la inclusión debe estar presente en las decisiones, los procesos, los presupuestos y los indicadores” para convertirse en una práctica empresarial efectiva. Sucede en la dirección de Bequal a José Antonio Martín, que ha contribuido con su talento, entrega y compromiso a situar a la Fundación Bequal entre los operadores más activos en la causa de la sostenibilidad social.
Ha asumido recientemente la dirección-gerencia de Fundación Bequal, ¿qué significa para usted este nuevo reto profesional y qué prioridades se marca en esta etapa inicial?
Asumir la dirección gerencia de Fundación Bequal supone una enorme responsabilidad y una gran ilusión. Llevo trabajando en Bequal desde enero de 2018, por lo que lo vivo como una nueva etapa dentro de un proyecto que conozco bien y en el que creo profundamente.
Mi prioridad es consolidar lo construido y reforzar el Sello Bequal como herramienta rigurosa para evaluar y mejorar la inclusión de las personas con discapacidad en la empresa. Además, el Plan Estratégico 2026-2029 nos marca una hoja de ruta clara: crecer con foco, legitimidad y sostenibilidad.
Quiero impulsar una Fundación cercana, útil y exigente: cercana al tejido empresarial, útil para acompañar procesos reales de transformación y exigente en la defensa de los derechos de las personas con discapacidad.
"Asumir la dirección gerencia de Fundación Bequal supone una enorme responsabilidad y una gran ilusión"
Fundación Bequal se ha consolidado como referente en la evaluación de la responsabilidad social empresarial en materia de discapacidad, ¿qué balance hace del recorrido de la entidad hasta ahora y hacia dónde quiere impulsar su evolución?
El balance es muy positivo. Fundación Bequal ha contribuido a situar la discapacidad en el centro de la conversación empresarial sobre sostenibilidad, responsabilidad social y buen gobierno. Hemos ayudado a pasar de una visión centrada en el cumplimiento normativo a una mirada más estratégica, vinculada al talento, la accesibilidad, la gobernanza, la cadena de valor y la innovación.
De cara al futuro, queremos crecer de forma sólida y realista, reforzando el Sello Bequal como principal activo de la Fundación. Esto implica consolidar renovaciones, fortalecer Bequal In Progress como itinerario hacia la certificación plena, ganar notoriedad y avanzar en el reconocimiento institucional del sello.
Nuestro objetivo no es solo sumar certificaciones, sino aumentar el impacto, la visibilidad y la legitimidad de Bequal.
El sello Bequal es hoy un instrumento reconocido para medir el compromiso inclusivo de las empresas, ¿Qué valor diferencial aporta frente a otros sistemas de certificación en sostenibilidad o responsabilidad social?
El principal valor diferencial de Bequal es su especialización. Frente a otras certificaciones más generales, Bequal analiza de forma específica, rigurosa y transversal cómo la discapacidad está incorporada en el modelo de gestión de una empresa.
No se limita al cumplimiento legal o a acciones puntuales. Evalúa estrategia, gobernanza, recursos humanos, accesibilidad, comunicación, compra responsable, relación con clientes y proveedores, y cultura corporativa.
Además, cuenta con la legitimidad del movimiento social de la discapacidad y con una mirada práctica hacia la realidad empresarial. Bequal no es solo una certificación; es una hoja de ruta para avanzar, medir progresos y demostrar el compromiso inclusivo de forma objetiva.
En el actual contexto económico y laboral, ¿Cómo percibe el grado real de compromiso del tejido empresarial español con la inclusión de las personas con discapacidad?
Se ha avanzado mucho, pero el compromiso todavía es desigual. Hay empresas que ya entienden la inclusión como una dimensión esencial de su sostenibilidad, responsabilidad social y competitividad, y que trabajan con planes, indicadores, medidas de accesibilidad y políticas de talento.
Sin embargo, otras siguen abordando la discapacidad desde una visión más limitada, centrada en el cumplimiento legal o en iniciativas aisladas. El reto es pasar del cumplimiento al convencimiento, y del convencimiento a la gestión.
La inclusión debe estar presente en las decisiones, los procesos, los presupuestos y los indicadores. Solo así deja de ser un discurso y se convierte en una práctica real.
"El reto es pasar del cumplimiento al convencimiento, y del convencimiento a la gestión"
¿Cuáles son las principales barreras que siguen encontrando las empresas a la hora de avanzar hacia modelos de gestión inclusivos y accesibles?
La primera barrera sigue siendo el desconocimiento. Muchas empresas quieren avanzar, pero no siempre saben por dónde empezar, qué medidas priorizar o cómo medir el impacto.
También persiste la idea de que la inclusión es compleja, costosa o limitada a determinados puestos, cuando, con método y acompañamiento, muchas mejoras son asumibles y benefician a toda la organización.
Otra barrera es la falta de transversalidad. La discapacidad no puede depender solo de recursos humanos o de responsabilidad social; debe estar presente en compras, tecnología, comunicación, atención al cliente, prevención, accesibilidad, liderazgo y gobierno corporativo.
Y siguen existiendo barreras culturales: prejuicios, estereotipos y falta de conocimiento sobre el talento de las personas con discapacidad
Desde su experiencia en el movimiento social de la discapacidad, ¿Qué papel deben desempeñar las organizaciones empresariales en la plena inclusión laboral y social?
Las empresas tienen un papel fundamental, porque el empleo es una vía clave de inclusión social, autonomía personal y ejercicio de derechos.
Su responsabilidad no se limita a contratar personas con discapacidad. También deben crear entornos laborales accesibles y seguros, ofrecer oportunidades de desarrollo profesional, revisar procesos de selección y promoción, y asegurar que sus productos, servicios y canales sean accesibles.
Además, las empresas tienen una gran capacidad de influencia social. Lo que hacen en sus plantillas, cadenas de suministro, comunicación y relación con clientes contribuye a construir cultura.
La inclusión requiere alianzas entre administraciones, empresas y entidades sociales, con un objetivo compartido: que las personas con discapacidad puedan ejercer sus derechos en igualdad de condiciones.
¿Cómo puede contribuir la contratación pública socialmente responsable a extender prácticas inclusivas como las que promueve Fundación Bequal?
La contratación pública socialmente responsable puede ser una palanca de transformación muy importante. Las administraciones públicas son grandes compradoras de bienes y servicios, y tienen capacidad para orientar el mercado hacia modelos empresariales más inclusivos, accesibles y responsables.
Cuando los criterios sociales se incorporan correctamente en la contratación pública, se envía un mensaje muy claro: la inclusión de las personas con discapacidad forma parte de la calidad de una oferta y del valor que una empresa aporta a la sociedad.
En este ámbito, el Sello Bequal puede desempeñar un papel relevante porque permite acreditar de manera objetiva y rigurosa el compromiso de una empresa con la discapacidad. De hecho, el Plan Estratégico identifica el reconocimiento del sello en el marco de la contratación pública responsable como una prioridad institucional.
La clave es que la contratación pública socialmente responsable no se quede en una declaración de intenciones, sino que se traduzca en cláusulas, criterios de adjudicación, condiciones especiales de ejecución y mecanismos de seguimiento. Solo así tendrá un impacto real.
La agenda normativa en materia de discapacidad está viviendo una etapa relevante, con reformas legislativas en marcha, ¿qué oportunidades abre este nuevo marco para reforzar la inclusión desde la empresa?
El nuevo marco normativo abre una oportunidad importante para situar la discapacidad en el centro de la responsabilidad social empresarial y de la sostenibilidad.
Un ejemplo claro es el Real Decreto 301/2026, que reactiva y refuerza el Consejo Estatal de Responsabilidad Social de las Empresas, el CERSE. Para Fundación Bequal es especialmente relevante que la norma incluya expresamente la discapacidad entre los ámbitos a tener en cuenta en la representación de organizaciones de interés en RSE.
Esto reconoce que la discapacidad no es una cuestión periférica, sino una dimensión esencial de la empresa responsable. Además, el nuevo CERSE trabajará sobre materias muy conectadas con Bequal: información de sostenibilidad, indicadores, buenas prácticas, contratación pública responsable, igualdad, no discriminación y reconocimiento de empresas socialmente responsables.
Para las empresas, es una invitación a anticiparse, integrar la discapacidad en su estrategia y demostrar con evidencias su compromiso.
"Incorporar la discapacidad a la estrategia empresarial es gestionar mejor y anticiparse a los cambios normativos"
¿Qué papel puede jugar la innovación, la digitalización y la inteligencia artificial en la mejora del acceso al empleo y la calidad laboral de las personas con discapacidad?
La innovación, la digitalización y la inteligencia artificial pueden ser grandes aliadas de la inclusión, siempre que se diseñen con criterios de accesibilidad, ética y no discriminación.
La tecnología puede facilitar procesos de selección más accesibles, adaptar puestos de trabajo, mejorar la comunicación, favorecer el teletrabajo, personalizar apoyos y abrir nuevas oportunidades laborales.
Pero también puede generar nuevas barreras si no incorpora la accesibilidad desde el diseño o si reproduce sesgos en procesos sensibles como la selección, la evaluación del desempeño o la promoción profesional.
Por eso debemos hablar de innovación inclusiva, contando con las personas con discapacidad en el diseño, prueba y evaluación de las soluciones tecnológicas.
Para terminar, ¿Qué mensaje trasladaría a las empresas que aún no han incorporado la discapacidad como parte estratégica de sus políticas de sostenibilidad y gobernanza?
Les diría que no esperen. La discapacidad forma parte de la realidad social, laboral y empresarial: está en las plantillas, en los clientes, en los proveedores, en las familias y en las comunidades.
Incorporarla a la estrategia no es solo cumplir una obligación legal ni mejorar la reputación. Es gestionar mejor, entender mejor a la sociedad, atraer talento, anticiparse a los cambios normativos y construir culturas corporativas más sólidas.
También les diría que no tienen que hacerlo solas. El Sello Bequal ofrece una hoja de ruta para diagnosticar, ordenar, medir y mejorar. La inclusión de las personas con discapacidad no es una acción puntual ni una tendencia; es una forma de entender la empresa del presente y del futuro.
Sobre Fundación Bequal
La Fundación Bequal, encargada de la concesión del sello del mismo nombre, nació en 2011 fruto de la colaboración de sus entidades fundadoras: el CERMI, la Fundación ONCE, FEACEM y la Fundación Seeliger y Conde. Su objetivo es reconocer y promover el compromiso de las organizaciones con la inclusión de las personas con discapacidad, a través de un modelo certificable de indicadores que garantiza rigor y reconocimiento social: www.bequal.es