El Estado paga 0,63€ la hora a las cuidadoras de personas dependientes.

Imagen de Carola López

Soy una madre de una menor con discapacidad de las más de doscientas mil que hay en España según los datos del Sistema de Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD).

Llevo 12 años cuidando de mi hija que tiene un grado III de dependencia. Prácticamente lo que ella puede hacer sola es respirar. No controla esfínteres, no camina, no habla y se alimenta por sonda. A medida que crece, cuidarla se hace más difícil, porque su cuerpo es más grande, y su autonomía y dependencia son las de un bebé de un año.

Implica que hay que cargarla en brazos varias veces al día, hacerle su tratamiento respiratorio, vestirla y desvestirla, cambiarle los pañales varias veces al día, alimentarla con purés triturados especiales que previamente hay que cocinar, asearla, vigilarla estando presente, llevarla y traerla a sus múltiples terapias, además de las visitas médicas frecuentes e ingresos hospitalarios.

Aunque mi situación personal es que mi marido y yo hacemos un equipo en los cuidados, la realidad es que ambos estamos agotados. Porque por mucho que nos turnemos, los cuidados de mi hija Alicia son 24 horas diarias. Eso son anualmente 8760 horas de trabajo que tenemos que cubrir dos personas. Un trabajador por cuenta ajena a jornada completa trabaja entre 1700 y 1800 horas anuales. Para que te hagas una idea.

No tenemos vacaciones ni descanso los fines de semana ni festivos.

Soy consciente de que la mayoría de las mujeres llevan los cuidados en soledad, sin el apoyo del padre. Según una encuesta realizada por la asociación que presido, Instituto Magnolia, el 90% de las cuidadoras principales son las madres.

El catálogo de ayudas a la dependencia, para quien no esté familiarizada, puede ser confusa porque depende de cada autonomía, las hay más austeras que otras. La ayuda más conocida es la Prestación Económica para Cuidados en el Entorno Familiar, cuya prestación máxima en Andalucía son 455€/mes. Esta prestación es incompatible con otras ayudas, como el servicio de ayuda al domicilio, por lo que las familias tienen que contratarlo de forma privada.

Aquí es donde viene el problema. Recientemente solicité un presupuesto en una empresa de Servicio de ayuda a domicilio para poder cuidar de mi hija y que se ocupara de prepararla para el colegio, después hacerle la comida especial, ocuparse de su colada, que es mucha debido a las necesidades frecuentes de cambio de ropa, unas tres veces diarias, más cambios de sábanas, gasas…

Esto viene motivado porque después de 12 años cuidando estoy notando que me afecta a mi salud física y mental, así que me planteé delegar parte del trabajo, solo unas horas al día. Está ampliamente documentado que las cuidadoras sufren más estrés, enfermedades musculares, depresión, ansiedad…

El presupuesto ascendía a 1500€/mes por una persona a media jornada. Sí, sé que ahí están incluidos los seguros sociales, seguramente también la empresa añade la indemnización por despido más sus márgenes de beneficio y gestión como enviar a otra persona durante las vacaciones o baja médica de la trabajadora.

A mí no me salen las cuentas. El Estado paga a la cuidadora informal 455€/mes para cuidar a una persona con dependencia en grado III 24 horas diarias. La hora sale a 0,63€. Si en vez de mujeres cuidadoras fueran trabajadores de una fábrica, estaríamos hablando de pura esclavitud.

A su vez, el Estado promueve que las cuidadoras busquemos ayuda domiciliaria privada porque estima que es incompatible la paupérrima prestación de 455€ con ayuda domiciliaria púbica, y tenemos que pagar 1500€ al mes por cuatro horas diarias si queremos liberarnos parcialmente de la carga de los cuidados. La hora sale a 18,75€.

Como esto es inasumible para la mayoría de las familias españolas, que no nos sobran 1500€ mensuales, ¿Qué termina pasando? Que la madre sigue cuidando en situación de esclavitud, pero no es gratis, lo paga con su salud física y mental, incluso con su esperanza de vida.

Mi caso no es un caso aislado, es representativo de la situación de muchas mujeres en este país.

Quizá en otras comunidades autónomas ofrezcan ayudas dignas, pero en Andalucía es así.

¿Estás viviendo una situación similar? Cuéntamelo en cuidadorasinrelevo@gmail.com.

Datos de interés del cuidado de menor con dependencia grado III.

  • 90% de las cuidadoras son las madres.
  • 8760 horas de cuidados anuales.
  • Prestación PECEF máxima: 455€/mes. (Andalucía).
  • Incompatible con Ayuda domiciliaria púbica. (Andalucía).
  • Lo que paga la administración a una cuidadora sin relevo (informal) por hora de trabajo cuidados: 0,63€.
  • Sin vacaciones ni descansos.
  • Contratación privada de una persona por 4 horas de lunes a viernes son 1500€/mes. Si la contratación es directa, 900€/mes, pero sin sustitución en vacaciones o bajas. Entre 19 y 11 € la hora aproximadamente.