La Fundación CERMI Mujeres ha reivindicado el papel estratégico de la cooperación internacional al desarrollo como instrumento imprescindible para combatir la discriminación estructural que sufren las mujeres y niñas con discapacidad en todo el mundo, en el marco del webinario internacional organizado por la entidad bajo el título “Cómo abordar la discriminación estructural contra las mujeres y niñas con discapacidad a través de la cooperación internacional al desarrollo”. El encuentro reunió a representantes institucionales, organismos internacionales y organizaciones sociales para analizar avances y desafíos en la incorporación de la perspectiva interseccional de género y discapacidad en las políticas públicas globales.
La sesión fue inaugurada por la vicepresidenta ejecutiva de la Fundación CERMI Mujeres, Ana Peláez Narváez, quien situó el debate en el contexto del 30.º aniversario de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, recordando que, pese a los avances registrados desde 1995, las mujeres y niñas con discapacidad continúan estando insuficientemente representadas en la agenda internacional de igualdad.
Peláez subrayó que la discriminación interseccional sigue siendo uno de los principales obstáculos para la plena garantía de derechos, especialmente en ámbitos como la salud y los derechos sexuales y reproductivos, donde persisten resistencias estructurales. En este sentido, advirtió que “los derechos sexuales y reproductivos siguen siendo cuestionados en muchos contextos, y aún más cuando hablamos de mujeres con discapacidad”.
Asimismo, destacó el valor de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad como instrumento clave para consolidar el reconocimiento internacional de los derechos de las mujeres y niñas con discapacidad, poniendo en valor el papel del artículo 6 como referencia normativa fundamental en materia de igualdad.
En relación con el contexto español, Peláez señaló como avance especialmente relevante la reciente reforma del artículo 49 de la Constitución, que incorpora por primera vez una referencia expresa a las mujeres y niñas con discapacidad, lo que constituye “un hito sin precedentes en el reconocimiento constitucional de esta realidad”.
Durante el primer panel, centrado en la incorporación de la discapacidad en la política pública de cooperación al desarrollo, el embajador en misión especial para la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, Jesús Celada Pérez, subrayó que la creación de la Fundación CERMI Mujeres supuso “un punto de inflexión” en la incorporación de las demandas de las mujeres y niñas con discapacidad en la agenda pública española.
Celada destacó además el avance que representa la inclusión de la discapacidad como prioridad en la Ley de Cooperación de 2023 y en la estrategia de cooperación feminista aprobada recientemente, señalando que esta política “pretende abordar las estructuras que discriminan a las mujeres y a las niñas, y en particular a mujeres y niñas con discapacidad”.
El segundo panel abordó el papel de las organizaciones sociales en la lucha contra la discriminación estructural desde la cooperación internacional. En este contexto, Rosario Galarza, de la Alianza Internacional de la Discapacidad, subrayó que la cooperación internacional constituye “una inversión en justicia, inclusión e igualdad”, recordando la importancia del compromiso global de destinar al menos un 15 % de los programas de desarrollo a la inclusión de las personas con discapacidad.
Por su parte, la presidenta de la Fundación Promoción Social, Jumana Trad Yunes, destacó el impacto transformador de los proyectos de cooperación en contextos especialmente vulnerables, subrayando que “la capacitación de las mujeres y las niñas es fundamental porque son ellas quienes van a cambiar la mentalidad de las sociedades”.
Asimismo, la directora general de la Fundación ONCE para América Latina, Estefanía Mirpuri Merino, presentó el programa FOAL Violeta como ejemplo de cooperación internacional con enfoque interseccional, señalando que la cooperación constituye “una palanca absolutamente fundamental para eliminar la discriminación estructural que sufren las mujeres y niñas con discapacidad”.
Durante el webinario, la Fundación CERMI Mujeres presentó además su Guía para la salud y los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y niñas con discapacidad, una herramienta —ahora también disponible en inglés— especialmente dirigida a organizaciones del ámbito de la cooperación internacional al desarrollo. La guía, de carácter accesible y con un formato claro que incorpora viñetas y recursos prácticos, está concebida para facilitar la comprensión y la aplicación de sus contenidos, contribuyendo así a reforzar el conocimiento y la defensa efectiva de estos derechos desde un enfoque feminista y de derechos humanos.
La delegada de Derechos Humanos y Agenda Política de la entidad, Sara de Torres Riveiro, subrayó que garantizar el acceso efectivo a la salud sexual y reproductiva “es una cuestión de justicia social y de derechos humanos”, y recordó que aún persisten importantes barreras estructurales en este ámbito.
Con la organización de este webinario, la Fundación CERMI Mujeres refuerza su labor de incidencia internacional para promover políticas públicas de cooperación inclusivas, feministas y basadas en derechos humanos, que sitúen en el centro a las mujeres y niñas con discapacidad como agentes activas del desarrollo sostenible y la igualdad global.

