El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad, CERMI, ha continuado este jueves en Madrid la primera jornada del I Congreso Estatal de Personas con Discapacidad LGTBI+, una iniciativa pionera que, bajo el lema ‘Diversidades sexuales, diversidades humanas: TU derecho a ser’, está situando en el centro del debate público los derechos, las experiencias y las reivindicaciones de las personas con discapacidad LGTBI+.
Tras la inauguración institucional, el Congreso ha abierto un espacio de diálogo con Bob Pop, escritor, director y guionista, en una conversación conducida por Eva Vilaplana, de la Unidad de Responsabilidad Social Corporativa, Igualdad de Género y Diversidad de la ONCE. Bob Pop ha reivindicado el derecho de las personas con discapacidad LGTBI+ a ocupar espacios que no siempre han sido pensados para ellas y a contar su propia historia sin intermediarios. “Muchas veces cuesta que nos dejen contar nuestra historia, pero lo que más cuesta es que nos dejen contar nuestra historia con nuestra propia voz”, ha afirmado. También ha advertido de que “la discapacidad LGTBI+ no existe en el imaginario” y ha llamado a recuperar los espacios físicos de relación frente a los discursos de odio.
La jornada ha continuado con el panel ‘Derechos humanos e interseccionalidad’, moderado por Paco Gallego, responsable del Centro de Servicios Compartidos de la ONCE, en el que Sara De Torres Riveiro, delegada de Derechos Humanos y Agenda Política de la Fundación CERMI Mujeres, ha defendido que la realidad de las mujeres y niñas con discapacidad LGTBI+ no puede entenderse como una suma aislada de discriminaciones, sino como una interacción de factores que genera situaciones específicas de exclusión y violencia. “No estamos ante una simple suma de discriminaciones, sino ante factores que confluyen e interseccionan entre sí”, ha afirmado, antes de reclamar más datos para poder conocer y abordar estas realidades, porque “sin datos no se puede trabajar”.
En el mismo panel, Ignacio Paredero Huerta, sociólogo, politólogo y activista LGTBI+, ha puesto el foco en el vacío estadístico que aún existe en torno a las personas con discapacidad LGTBI+, aunque ha subrayado que la ausencia de datos no puede ser una excusa para la inacción. “Hay que legislar, independientemente de que tengas suficientes datos, hay que avanzar”, ha señalado, y ha llamado a reforzar las alianzas entre colectivos ante el avance de los discursos de odio.
Desde una perspectiva europea, Giulia Traversi, responsable de Derechos de la Mujer en el Foro Europeo de la Discapacidad, ha advertido de que las estrategias y marcos normativos incluyen referencias a la discapacidad, al género y a la diversidad LGTBI+, pero no siempre se traducen en medidas concretas. Ha señalado que los servicios dirigidos a personas con discapacidad no siempre incorporan la realidad LGTBI+, y que los servicios LGTBI+ no siempre son accesibles ni inclusivos para las personas con discapacidad.
Por su parte, Óscar Rodríguez Fernández, vocal de Relaciones Exteriores de la Federación Estatal LGTBI+, ha defendido que la legislación LGTBI+ ha supuesto avances, pero todavía no blinda suficientemente los derechos de las personas LGTBI+ con discapacidad. Ha reivindicado que las organizaciones LGTBI+ y de la discapacidad trabajen juntas frente a los discursos de odio, porque “estos no afectan a un único colectivo, sino a todos los grupos en situación de vulnerabilidad”.
La jornada ha seguido con el panel ‘Comunicación y visibilidad: campañas digitales, observatorios y supervisión de odio en plataformas’, conducido por Jesús González Amago, en el que David Martínez Menayo, redactor jefe de Economía de Servimedia, ha señalado que los medios han avanzado en visibilidad, pero aún queda camino para superar el paternalismo y la invisibilización. Ha advertido de que la discapacidad “coloniza” muchas veces toda la identidad de la persona y eclipsa otras dimensiones, como la orientación sexual, la identidad de género, la vida afectiva o la trayectoria profesional.
En el mismo panel, Mayka Hidalgo, estudiante de Educación Social, ha reclamado que las campañas de visibilidad cuenten desde el diseño con las propias personas con discapacidad LGTBI+. “Siguen sin contar con nosotras y hablan por nosotras en todos los ámbitos de la vida”, ha afirmado, antes de defender campañas que muestren vidas reales, cotidianas y diversas, sin reducirlas al heroísmo ni a la excepcionalidad.
Por su parte, Marina Sacristán, responsable de Políticas Públicas de Fundación Maldita.es, ha advertido de que las personas LGTBI+ con discapacidad son una diana para la desinformación porque los bulos se apoyan en estereotipos y prejuicios ya existentes. Ha explicado que estas narrativas buscan presentar a los colectivos vulnerabilizados como amenaza, generar desconfianza, criminalizar sus voces y dificultar su participación en el espacio público.
Ángeles Blanco, abogada y activista por los derechos de las personas con discapacidad LGTBI+, ha llamado a nombrar correctamente los delitos de odio en redes sociales y a no tratarlos solo como discursos previos a una agresión física. Ha recomendado verificar perfiles, conservar capturas, asegurar pruebas, denunciar ante las plataformas y dar traslado a la Fiscalía de Delitos de Odio cuando los mensajes constituyan infracción penal. “Vamos a autodefendernos”, ha reclamado.
La primera jornada del Congreso también ha estado amenizada por la actuación drag de ILSE A LA MIERDA, que ha aportado una dimensión artística y reivindicativa al encuentro. El Congreso continuará mañana viernes con nuevos paneles sobre agenda política, comunicación e influencia digital, medios, cultura y salud mental, familias, sexualidad, arte y discapacidad, representación de las personas LGTBI+ en la ficción española, noche inclusiva y la presentación del documento de recomendaciones y próximos pasos.
El I Congreso Estatal de Personas con Discapacidad LGTBI+ es posible gracias a la subvención procedente del 0,7 % del IRPF del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.