Naciones Unidas

¿Vida profesional y vida personal incompatibles?


Según la Red de Desarrollo Social de Naciones Unidas las mujeres jóvenes en el África occidental tienen muchos problemas a la hora de conseguir un trabajo. Mantenerlo una vez que han formado una familia complica aún más la situación. En muchos países del mundo las mujeres no existe una regulación legal que garantice el acceso, por ejemplo, a vacaciones pagadas antes y después de dar a luz.
La conciliación y la corresponsabilidad a debate en África

La conciliación y la corresponsabilidad a debate en ÁfricaEl despido y la discriminación laboral siguen siendo amenazas inaceptables a las que tienen que enfrentarse millones de mujeres cuando se quedan embarazadas. Muchas se ven abocadas a tener que solicitar una reducción de su jornada laboral, afectando así a su carrera profesional y a la percepción de un ingreso digno en el momento de la jubilación. Sin embargo, esa discriminación se extiende más allá de la maternidad. Por ejemplo, las tasas de participación laboral en África occidental son más bajos entre las mujeres jóvenes que entre los hombres jóvenes. Datos de la agencia nacional de estadística muestran que en Senegal hay 1,13 veces más mujeres en edad de trabajar que varones, pero su tasa de desempleo es más alta (14.1 por ciento entre las mujeres en comparación con 9.9 por ciento entre los hombres). 

 

La falta de corresponsabilidad entre mujeres y hombres en el desarrollo de las tareas domésticas y de reproducción de la vida no es un problema que se circunscriba a África occidental. Muy al contrario. En nuestro país el Plan Estratégico de Igualdad de Oportunidades 2014-2016 señala que según se deduce de las Encuestas de Empleo del Tiempo, las mujeres dedican menos tiempo que los hombres a todas las categorías de actividades, con la única excepción de aquellas que tienen que ver con el cuidado del hogar y de la familia. 

 

Las mayores diferencias entre mujeres y hombres se concentran en el empleo del tiempo dedicado al cuidado del hogar y de la familia, a las aficiones y la informática, y al trabajo remunerado. Para ilustrar aún más esta situación, basta hacer alusión al siguiente dato: en el año 2013, 288.842 personas disfrutaron de un permiso de maternidad. En tan sólo un 1,7% de los casos, los padres hicieron uso de la posibilidad que les ofrece el artículo 48 del Estatuto de los Trabajadores, que permite el disfrute de parte opcional del permiso por maternidad al otro progenitor.

 

La igualdad de género en el lugar de trabajo no sólo es un derecho humano y un componente de justicia social, sino que también es crucial para el desarrollo económico de los países. Las investigaciones muestran que la erradicación de la discriminación tiene un impacto positivo en la renta nacional y en la productividad de la empresa. 

 

Que las mujeres tengan condiciones de trabajo decentes significa asegurar que puedan gozar de igualdad de oportunidades de formación y de desarrollo de una carrera profesional sin que se vean obligadas a tener que optar entre desarrollarse profesionalmente y poder tener un proyecto vital y familiar, dilema al que nunca se enfrentan los hombres en ningún lugar del mundo.