Entrevista

Gitanas Feministas por la Diversidad


En el Casino de la Reina, el centro Social Comunitario situado en pleno barrio de Lavapiés, nos reunimos con Aurora Fernández, secretaria de la Asociación Gitanas Feministas por la Diversidad. También nos acompaña Noelia Heredia, responsable del Área de diversidad de la organización. En una hora y media, Aurora y Noelia esbozan la realidad de las mujeres gitanas en la actualidad y lanzan el guante a todos los grupos feministas para crear una estrategia de alianzas entre todas las mujeres que luchan por los derechos humanos.
Noelia Heredia y Aurora Fernández de Gitanas Feministas por la Diversidad

Noelia Heredia y Aurora Fernández de Gitanas Feministas por la Diversidad¿Cuándo y por qué surge Gitanas Feministas por la Diversidad?

 

Nos constituimos como asociación en el año 2013, pero más que una organización vamos en camino de convertirnos en un movimiento social ya que se trata de una cuestión precisamente de justicia social. Detectamos que en el tejido asociativo gitano y pro-gitano existían bastantes deficiencias sobre todo en el área de mujer. La promoción, la emancipación y el empoderamiento de la mujer gitana, si bien en su día funcionó,  sin embargo se había quedado estancado.

 

Actualmente queremos seguir esa línea y fomentar la participación social y política  y que las conquistas alcanzadas sean reales y no efímeras. Hay que tener en cuenta que en el momento que nace la una organización de mujeres gitanas, allá por la década de los ochenta, se produce el primer impulso del feminismo gitano en nuestro país. Se reunieron unas mujeres con una serie de necesidades y demandas que no se estaban cubriendo de ninguna manera  y decidieron estar ahí al frente abriendo un nuevo camino para todas las mujeres gitanas.

 

Lo que ocurre es que no se ha permitido que seamos nosotras mismas quienes articulemos las demandas reales que tenemos como gitanas. La imagen que existe de las mujeres gitanas en la sociedad, en los medios de comunicación y que está ya plenamente consolidada a lo largo de la historia es la imagen de una mujer sumisa, que es una semiesclava, analfabeta, un ser grotesco. Y no estamos dispuestas a que esta imagen tan distorsionada se siga fomentando. 

 

Estadísticamente hay muchísimas gitanas con formación, pero sin embargo a la hora de decidir qué acciones o proyectos hay que desarrollar, no somos nosotras las que decidimos. Eso lo están decidiendo los payos y las payas y por ahí no queremos seguir pasando, no queremos ir en esa línea.

 

Los estereotipos sobre las mujeres gitanas son irreales. Yo considero que acabar con esto es una causa de todas las mujeres, también de las payas, porque lo fácil es decir que las mujeres gitanas están cómodas, que no se quieren integrar, que no quieren avanzar. Claro que queremos. De hecho estadísticamente hay muchísimas gitanas con formación, pero sin embargo a la hora de decidir qué acciones o proyectos hay que desarrollar, no somos nosotras las que decidimos. Eso lo están decidiendo los payos y las payas y por ahí no queremos seguir pasando, no queremos ir en esa línea. 

 

¿Actualmente estáis gestionando algún proyecto o habéis recibido algún apoyo público a vuestra iniciativa?

 

Nos constituimos como asociación en julio de 2013 tras un periodo de seis meses que empleamos en la elaboración de nuestros objetivos y estatutos, porque gitanas feministas no es una asociación de corta y pega de los estatutos de otras asociaciones, sino que los redactamos nosotras desde nuestras necesidades. Para poder solicitar ayudas públicas hay que tener un mínimo de dos años de antigüedad por lo que es muy complicado por ahora. Así que nos autofinanciamos.

 

Esta es una asociación que tiene una parte intelectual y otra parte cultural. Noelia es por ejemplo, percusionista y cantaora y yo soy bailaora y también canto. En la asociación contamos con un miembro varón, José Fernández, que es un gitano feminista y es integrante de la junta directiva. Él nos ayuda en los conciertos que damos con el objetivo de recaudar fondos para la entidad. 

 

Desde el principio hemos tenido buena sintonía con la administración pública. Nos han solicitado reuniones porque quieren saber qué tipo de trabajo hacemos, les interesa conocernos. El proyecto más interesante que tenemos en mente es celebrar un congreso en el que se aborde con profundidad el feminismo romaní porque creemos que es necesario tener un discurso académico y empezar a plasmar un marco teórico acerca del feminismo gitano. 

 

¿Conocéis a otras organizaciones de mujeres feministas gitanas fuera de España? 

 

Organizaciones hay y actualmente nuestra referente máxima es Soraya Post, actual eurodiputada. Ella procede de un partido político que es feminista y es además gitana. Ella es  referente en Europa ahora mismo.

 

¿Cuáles son vuestras principales demandas? ¿En qué se diferencian de las reivindicaciones del resto de las mujeres no gitanas? 

 

Nuestro punto de partida es el feminismo. Uno de los temas más importantes es sin duda la cuestión de la violencia de género que es precisamente el área que yo llevo en la asociación. El protocolo que existe actualmente, así como las leyes y el acceso a las ayudas en caso de ser víctima de malos tratos  se hace más complicado si se es una mujer gitana. Si con las payas hay problemas, con las gitanas es mucho peor. Es necesario introducir un enfoque que tenga en cuenta la realidad de nuestras mujeres. Hay muchas mujeres gitanas preparadas en ese tema que deberían estar incluidas a la hora de abordar esta cuestión, como ya he señalado anteriormente, porque nuestra participación real es muy importante. 

 

¿Tenéis datos de la incidencia de la violencia de género sobre las mujeres gitanas?

 

Que sepamos ha habido dos mujeres gitanas asesinadas desde que existen registros. Este año Tamara Simón, fue asesinada por su marido arrojándola de un coche en marcha. Es verdad que estadísticamente son pocas las mujeres gitanas asesinadas, pero no tenemos datos de cuántas mujeres gitanas están sufriendo violencia de género. Al fin y al cabo un asesinato de género es el punto final de una larga historia de malos tratos. Hasta ahora el tema de la violencia de género en el pueblo gitano no había sido visibilizado. Parecía que no había pasado nunca porque existen unos códigos de respeto. Que sepamos ha habido dos asesinatos, pero no tenemos idea si ha habido alguno más. 

 

Los gitanos tenemos una cultura muy rica que el resto de la población española desconoce, si acaso conoce tres rasgos mínimos. Un rasgo muy nuestro es el amparo a la familia. Es difícil ver a una anciana o anciano en una residencia, porque nosotros cuidamos a nuestros viejos. Esta ayuda familiar es algo que la cultura paya ha perdido, por eso hay rasgos de la comunidad gitana que son muy positivos. Y a pesar de esto, se trata de desprestigiar nuestra imagen. Por ejemplo estamos haciendo presión contra los estereotipos negativos que fomentan instituciones públicas como la Real Academia Española y también empresas privadas como Mediaset.

 

Hay que tener en cuenta que vivimos en un país muy patriarcal. El pueblo gitano cuando entra en España en 1425 es obligado a perder sus rasgos culturales distintivos y entre otras cosas se pierde el peso del matriarcado. Somos una copia del resto de la sociedad. Las gitanas y los gitanos se han tenido que ir adaptando a cada uno de los países en los que vive. Cuando se dice que los gitanos son machistas, en realidad lo son, pero no más que el resto de los españoles. Machista es toda España. No es una cuestión específica de la cultura gitana. 

 

Pero por ejemplo ¿qué opinión tenéis de la prueba del pañuelo de las bodas gitanas y el valor de la virginidad de las mujeres? 

 

En todas las entrevistas que damos éste es un tema que siempre se saca a relucir. Y por  supuesto forma parte de nuestra lucha. No sabemos en qué porcentaje de matrimonios se llaga a realizar esta prueba de virginidad, aunque no es raro hoy día ir a una boda y ver que se sigue practicando. Estamos educadas en esos valores que son valores muy machistas, sí.

 

Si una mujer gitana quiere de esa manera honrar a su familia, decorar, florear el ritual, como se quiera llamar, si es adulta a mí me parece legítimo. Pero en cambio si una chica menor, de catorce o quince años, se ve obligada a tomar esa decisión me parece muy criticable. Por ahí no pasamos. Nosotras luchamos porque las mujeres que no quieran someterse a esa prueba de virginidad puedan negarse libremente, que no suene raro estar en contra, y que no hacerlo no implique dejar de ser considerada gitana. Nuestra lucha hoy es poder libremente decidir no hacerlo sin que haya consecuencias por ello. 

 

Nosotras luchamos porque las mujeres que no quieran someterse a la prueba del pañuelo puedan negarse libremente, que no suene raro estar en contra, y que no hacerlo no implique dejar de ser considerada gitana. Nuestra lucha hoy es poder libremente decidir no hacerlo sin que haya consecuencias por ello. 

 

Entonces ¿es posible ser gitana y feminista a la vez?  

 

¿Hay algún inconveniente? El machismo es producto del patriarcado, no de nuestra cultura. Por eso hay machismo entre los payos porque también existe el patriarcado. Por ejemplo las mujeres musulmanas son admirables porque han conseguido articular un feminismo a partir del Corán, basado en la palabra de Alá, dando una interpretación de emancipación a ese texto. Cuando nos hemos reunido con otros colectivos feministas nos hemos encontrado de todo.

 

Algunas feministas han sido muy radicales en su posicionamiento respecto a nosotras pero en la mayoría de los casos nos hemos encontrado con mujeres que se sorprenden de que las gitanas feministas llamemos a las cosas por su nombre. Claro que a veces eso no gusta. Cuando hemos ido a algún encuentro feminista yo no he tenido pelos en la lengua y he comentado que se habla y denuncia, por ejemplo, las lapidaciones de mujeres en países musulmanes, las ablaciones en África, los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez, pero sin embargo nunca se habla de las mujeres gitanas.

 

¿Por qué el feminismo es racista y clasista? ¿Por qué? Parece que aquí todo lo que se salga de la mujer blanca y burguesa no es válido, no sirve. Pero somos todas mujeres. Existe discriminación dentro del feminismo, no se puede negar. Las mujeres gitanas no estamos en ningún sitio como tampoco lo están en muchos casos las mujeres con discapacidad. Eso es algo que nos une, la invisibilidad no ya solo en la sociedad sino dentro del propio movimiento feminista. ¿Es que nadie cae en que nosotras somos mujeres? Somos gitanas claro, pero también somos mujeres.

 

Si me pellizcan el brazo me va a doler igual que a ti. Las mujeres gitanas no estamos en ningún sitio como tampoco lo están en muchos casos las mujeres con discapacidad. Eso es algo que nos une, la invisibilidad no ya solo en la sociedad sino dentro del propio movimiento feminista. ¿Es que nadie cae en que nosotras somos mujeres?

 

Por eso debemos estar incluidas en los discursos feministas y nosotras tenemos que hacer un esfuerzo por visibilizarnos. Pero en general, hay buena recepción de los colectivos feministas a 

las aportaciones de las mujeres gitanas. De hecho tenemos un gran interés en celebrar aquí en Madrid un congreso sobre feminismos, donde participen feministas como Marcela Lagarde, Amelia Valcárcel, Nuria Varela y por descontado queremos invitar a alguna representante de las mujeres feministas con discapacidad.

 

Es algo que ya está en agenda porque consideramos que en esta lucha tenemos que ir unidas. Desde el principio de nuestra trayectoria la discapacidad ha estado presente, porque también hay mujeres gitanas con discapacidad, obviamente. En cierta ocasión, cuando impartí una ponencia en la Universidad Complutense lancé allí mismo el guante. La lucha por la igualdad es una labor de todas, las académicas de la universidad también deben contribuir para construir el discurso del feminismo gitano. 

 

Además nosotras trabajamos la discriminación teniendo en cuenta los distintos ejes de exclusión que puede sufrir una mujer gitana, más allá del género y la etnia. Por ejemplo, tenemos en la asociación un área de diversidad. Porque también hay mujeres gitanas que son lesbianas, bisexuales…

 

Son sin duda realidades muy complejas pero no se puede mirar para otro lado, por eso hay que crear alianzas con otros grupos de mujeres. Por ejemplo en nuestros encuentros con mujeres con discapacidad este tema ha salido a la luz porque está claro que también hay mujeres con discapacidad con una orientación sexual no heterosexual. Pero un problema añadido es que la sexualidad aún es una cuestión tabú en muchos casos para las personas con discapacidad, así que hablar de orientación no heterosexual es un desafío.  

 

A principios de julio el Comité de la CEDAW va a someter a examen las políticas de igualdad del estado español. Las organizaciones feministas han elaborado un informe sombra muy crítico en el que denuncian los retrocesos sufridos en los últimos años. El informe sombra habla también de la situación de exclusión que sufren las mujeres gitanas ¿Habéis participado en su redacción?  

 

No hemos participado como Asociación Gitanas Feministas por la Diversidad pero sí que han ido recogiendo nuestras reivindicaciones expresadas en foros, reuniones y encuentros a los que los colectivos feministas nos han invitado, porque nosotras somos activas y participamos llevando las reivindicaciones de las mujeres gitanas a todos los sitios. Por ejemplo, vamos a participar en la marcha contra las violencias machistas que ha sido convocada para el próximo 7 de noviembre por las organizaciones de mujeres de todo el estado

Nosotras abogamos por una política transversal que incluya las reivindicaciones de las mujeres gitanas pero sobre la mesa hay que discutir también si acaso no haría falta impulsar acciones positivas plasmadas en un plan de acción concreto para las mujeres gitanas. Es una doble vía de trabajo, la transversal y la específica, que hay que plantear simultáneamente. Porque las mujeres que formamos parte de Gitanas Feministas por la Diversidad somos mujeres formadas y empoderadas pero tenemos que trabajar por los derechos de las miles de mujeres gitanas que no lo están y que necesitan políticas específicas para conseguirlo.

 

Como punto de partida habría que hacer un análisis de las demandas reales de las mujeres gitanas. Ese análisis no lo vamos a hacer las mujeres que componemos las asociaciones, sino que deben realizarlo las propias mujeres gitanas. Esta lucha no es para nosotras, sino para todas, y también para las generaciones futuras. 

 

Nosotras abogamos por una política transversal que incluya las reivindicaciones de las mujeres gitanas pero sobre la mesa hay que discutir también si acaso no haría falta impulsar acciones positivas plasmadas en un plan de acción concreto para las mujeres gitanas.

 

Un área primordial que nuestra organización trabaja es la educación porque constituye la base fundamental de todo. En la asociación la presidenta Amalia Jiménez, Carmen Fernández, responsable de educación y Ana Hernández encargada de redes sociales, son las que están trabajando esta cuestión. Lo que pasa en este país con la educación de las y los niños gitanos es terrible. Cuando las chicas y chicos gitanos entran en 1º de la E.S.O. ya se les está aconsejando que cursen un PCPI (Programa de Cualificación Profesional Inicial). Se les trasmite la idea de que no les hace falta más formación. Esto condiciona a los chiquillos por eso no llegan a la universidad. Hay desfases curriculares de mínimo uno o dos años. El trato es discriminatorio.

 

Si el profesorado no tiene una estrategia o herramientas suficientes para poder garantizar la misma educación a todo el alumnado pues habrá que plantearse qué está pasando en las aulas. Lo fácil es decir ¡es que son gitanos! Si a mí me interesa ser abogada usted tiene la obligación a darme la misma clase que le está dando a esa muchacha de ahí que no es gitana. Esa es la base fundamental, la educación. Estoy segura que lo mismo les pasa a las mujeres con discapacidad.

 

Cuando el alumnado tiene desfase curricular y asiste por ello a clases de apoyo, no es raro que el profesorado ponga a colorear un dibujo a la alumna o alumno gitano mientras continúa las clases con el resto. Es brutal lo que se hace y por eso estamos en la obligación de trabajar para acabar con esta situación. Hace décadas existían las denominadas escuelas puente, donde solamente asistía alumnado gitano. Y todavía de hecho  eso existe. Las autoridades responsables de educación aglutinan a las alumnas y alumnos gitanos en ciertos centros educativos, aunque nos les correspondan por el lugar de residencia. Así que por el simple hecho de ser gitano, nuestros chicos y chicas tienen que acudir a determinados colegios, aunque estén lejos de su barrio. 

 

Los índices de fracaso escolar son enormes. Hay un arduo trabajo por hacer en este ámbito. También es una obligación de las familias educar en igualdad y las mujeres gitanas debemos transmitir esos valores de igualdad a nuestras hijas e hijos. 

 

Tenemos que tener en cuenta a aquellas mujeres gitanas que tienen que sacar a sus hijas e hijos adelante solas por ser madres solteras o por estar divorciadas. En esto no hay diferencia con el resto de las mujeres. Quizá una mujer gitana en esta situación va a estar seguramente más arropada por su familia que una mujer paya, pero poco más, porque como mujeres tenemos las mismas necesidades y nos pasan las mismas cosas. Hay madres solteras, madres divorciadas, hay lesbianas, transexuales, ateas, mujeres gitanas con discapacidad, hay de todo. Pero lo común es que nos quedemos con la típica imagen folklórica de la mujer gitana. 

 

¿Cuál es la relación que mantienen Gitanas Feministas por la Diversidad con otras organizaciones que trabajan por los derechos de las personas gitanas en nuestro país? 

 

Hay que distinguir entre organizaciones de gitanos y organizaciones de acción pro-gitana. Por ejemplo la Fundación Secretariado Gitano es la organización más grande pero en muchos casos ejecutan proyectos que diseñan personas no gitanas. Son personas que trabajan a favor del pueblo gitano, pero no necesariamente son gitanos. Por ejemplo, nosotras queremos superar esa imagen estereotipada de las mujeres gitanas que asisten a cursos de corte y confección o de mediación social.

 

Esos son conocimientos que las mujeres gitanas traemos de serie, por así decirlo. No hace falta ese tipo de cursos. Nosotras trabajamos para poner en marcha otro tipo de proyectos acordes con nuestras necesidades reales. Hay otras organizaciones también representativas, como por ejemplo la Unión Romaní, el Consejo del Pueblo Estatal Gitano, el Instituto de Cultura Gitana… Estas organizaciones están abiertas a introducir el enfoque de género en el trabajo que realizan. Por ejemplo Juan de Dios Ramírez Heredia, presidente de Unión Romaní, sabe que somos un potencial y valora las aportaciones de las mujeres feministas gitanas.   

 

Las gitanas y los gitanos llevamos seis siglos en España y seguimos siendo los grandes desconocidos. Los medios de comunicación en vez de proyectar esa imagen tan negativa de nosotras, las gitanas, deberían informar de lo estupendas que somos. Detrás de cada mujer gitana hay una historia de lucha tremenda.

 

Las gitanas y los gitanos llevamos seis siglos en España y seguimos siendo los grandes desconocidos. Los medios de comunicación en vez de proyectar esa imagen tan negativa de nosotras, las gitanas, deberían informar de lo estupendas que somos. Detrás de cada mujer gitana hay una historia de lucha tremenda. Y esto no se hace porque simplemente no interesa. No nos sentimos identificadas con ninguna de las imágenes que aparecen en la televisión sobre nosotras. Hoy por hoy a la comunidad gitana no nos representa ninguna figura mediática. Hay mujeres que en su época rompieron con esa imagen estereotipada, por ejemplo Las Grecas. Es algo que aplaudimos pero no son figuras de referencia por su activismo. Quizá solo Juan de Dios. Y por supuesto Soraya Post. 

 

Gitanas Feministas por la Diversidad ha creado una red de mujeres gitanas en varias provincias que se han constituidos en vocalías de la asociación. Actualmente tienen presencia en Lugo, Ponferrada, Murcia, Alicante y Castellón. 

 

ALGUNOS DATOS

 

Soraya Post¿Quién es Soraya Post?

 

Soraya Viola Heléna Post es una política sueca, nacida en la ciudad de Gotemburgo en 1956. Soraya forma parte del Iniciativa Feminista (Feministiskt Initiativ) el primer partido político feminista que consigue situar a una representante en el Parlamento Europeo. Post reivindica la lucha feminista como una lucha por los derechos humanos donde se debe tener en cuenta las distintas situaciones de discriminación que se siguen dando en Europa por razón de género, etnia, orientación sexual o discapacidad. Este partido político fue creado por Gudrun Schyman en 2005. 

 

 

El pueblo gitano

 

Según información ofrecida por la Unión Romaní es muy difícil cuantificar el número de personas gitanas que habitan en Europa, debido al carácter nómada de este pueblo, lo que complica la posibilidad de crear registros fiables. Se estima que la comunidad gitana europea asciende a doce millones de personas, concentrada principalmente en Europa del este.

 

En la actualidad es Rumanía el país con mayor población gitana. En España viven alrededor de 600.000 personas gitanas. Su presencia en la península ibérica se remonta a 1425, cuando Juan y Tomás, los “condes de Egipto”, consiguieron una cédula de paso otorgada por el rey Alfonso V, el Magnánimo.  El idioma gitano, el romanò, es una de las lenguas más antiguas del mundo y deriva del sánscrito. Es actualmente utilizada como idioma común por la comunidad gitana. En nuestro país se habla un dialecto, el caló, fruto de la convivencia entre el romanó y el español.