Las madres cuidadoras reclaman que el sistema educativo deje de cargar sobre ellas la falta de apoyos

Mari Carmen La Osa Exojo, integrante del grupo Cuidadoras sin Relevo de Fundación CERMI Mujeres, intervino en la IX Conferencia Sectorial de la entidad para trasladar la realidad que viven muchas madres cuidadoras de niñas y niños con discapacidad, especialmente en el ámbito educativo. 

La inclusión de las niñas y niños con discapacidad no puede depender de la resistencia de sus madres, sino de apoyos reales y derechos garantizados. 

Imagen de Mari Carmen La Osa en la IX Conferencia Sectorial del pasado 29 de mayo
Imagen de Mari Carmen La Osa en la IX Conferencia Sectorial del pasado 29 de mayo

La Osa centró su intervención en la falta de apoyos y cuidados dentro del sistema educativo, una situación que, según explicó, obliga a las madres a asumir responsabilidades que deberían estar garantizadas por las administraciones. “Me voy a centrar en los cuidados y apoyos en el sistema educativo cuando tenemos una hija o un hijo con discapacidad”, señaló al inicio de su intervención.

"Tenemos que estar luchando continuamente para que no se vulneren los derechos de nuestras hijas y nuestros hijos, pero a la vez tenemos que luchar para que no se vulneren nuestros derechos"

Durante su exposición, denunció que el sistema sigue situando el foco en la discapacidad del alumnado y no en las barreras del entorno. A su juicio, cuando una niña o un niño llega al sistema educativo, se analiza qué dificultades presenta, pero no siempre se revisan las barreras del centro, los recursos disponibles o la preparación de los profesionales. “Estamos centrando la dificultad solo en la persona con discapacidad y no nos llevamos la dificultad al entorno”, afirmó.

La representante de Cuidadoras sin Relevo relató que muchas madres se enfrentan desde el inicio a procesos de evaluación, informes y diagnósticos que no siempre tienen en cuenta la experiencia familiar ni la voz del propio alumnado. También explicó el impacto emocional que supone para una madre leer informes en los que se cuestiona su relación con su hija o hijo. “Solo el hecho de ponerlo en duda y preguntarnos, para mí leerlo sobre un papel fue terrible”, expresó.

Uno de los puntos centrales de su intervención fue la sobrecarga que soportan las madres cuando el sistema educativo no cuenta con los apoyos necesarios. La Osa explicó que son muchas las mujeres que deben pedir excedencias, reducir jornadas o acudir al centro cada vez que las llaman para resolver situaciones cotidianas que deberían estar previstas. “Somos las que solemos pedir una excedencia”, señaló, al denunciar que las madres son quienes acaban cubriendo la falta de recursos.

En este sentido, relató situaciones frecuentes en las que se llama a las madres para cambiar un pañal, acompañar una excursión o apoyar en actividades escolares porque no hay personal suficiente. Esta realidad, advirtió, genera una vulneración de derechos no solo para el alumnado con discapacidad, sino también para las mujeres que cuidan. “Cuando se vulneran los derechos de nuestras hijas y nuestros hijos, a la vez tenemos que luchar porque no se vulneren nuestros derechos”, afirmó.

La Osa fue especialmente crítica con las bajas expectativas que a menudo se proyectan sobre niñas y niños con discapacidad. Explicó que muchas familias reciben mensajes centrados en lo que sus hijos e hijas no conseguirán, en lugar de recibir apoyos para desarrollar sus capacidades. En su caso, recordó que a su hija le habían anticipado múltiples límites académicos, pero que ha seguido avanzando en su itinerario formativo. “Mi hija hoy está haciendo técnico superior de Educación Infantil”, explicó.

"Tenemos que estar luchando continuamente para que no se vulneren los derechos de nuestras hijas y nuestros hijos, pero a la vez tenemos que luchar para que no se vulneren nuestros derechos"

La intervención también abordó la falta de escucha al alumnado con discapacidad en la toma de decisiones sobre su propio futuro. La Osa denunció que, en ocasiones, se decide por las niñas y niños sin preguntarles qué quieren hacer. “Nadie le preguntó qué quieres hacer”, señaló, al reivindicar el derecho de su hija a elegir, a intentarlo e incluso a equivocarse como cualquier otra persona.

Asimismo, denunció las consecuencias emocionales que tiene para las familias la falta de inclusión real. Según relató, muchas madres salen “rotas” de reuniones en las que se habla de sus hijos e hijas desde el déficit, la etiqueta o el pronóstico negativo. “De esas reuniones como madre sales rota”, afirmó.

La representante de Cuidadoras sin Relevo insistió en que el problema no está en las niñas y niños con discapacidad, sino en un sistema que no garantiza los apoyos necesarios para que puedan participar en igualdad de condiciones. “Mi hija no es el problema”, afirmó, al reclamar que se revise el entorno educativo y se adopten medidas efectivas.

La Osa también se refirió al miedo con el que muchas madres afrontan sus reclamaciones ante centros y administraciones. Explicó que defender derechos implica a menudo exponerse a represalias, incomprensión o etiquetas hacia la propia familia. “Tenemos que estar luchando continuamente porque no se vulneren los derechos de nuestras hijas y nuestros hijos”, señaló.

En la parte final de su intervención, reclamó a las administraciones que abandonen las respuestas parciales y actúen con decisión. “Ya vale de poquito a poquito”, afirmó, al exigir apoyos y cuidados reales desde la infancia, especialmente dentro del sistema educativo.

Para Mari Carmen La Osa, garantizar estos apoyos no solo beneficia al alumnado con discapacidad, sino que permite que toda la comunidad educativa aprenda a convivir desde la diversidad. “Si existen los recursos, los apoyos y los cuidados necesarios en el sistema educativo, aprenderemos a convivir juntos”, defendió.

Su intervención concluyó con una demanda clara: políticas públicas valientes, recursos suficientes y una inclusión que no dependa de la resistencia de las madres. Como resumió durante su intervención, las madres cuidadoras no piden privilegios, sino que se garanticen derechos: los de sus hijas e hijos con discapacidad y los suyos propios como mujeres cuidadoras.

Imagen de la mesa de las madres cuidadoras. Aparece Mari Luz Sanz, Mari Carmen La Osa y Marta Iglesias
Imagen de la mesa de las madres cuidadoras. Aparece Mari Luz Sanz, Mari Carmen La Osa y Marta Iglesias

(Artículo basado en la intervención de Mari Carmen La Osa Exojo, integrante del grupo Cuidadoras sin Relevo de Fundación CERMI Mujeres, en la IX Conferencia Sectorial ‘Cómo avanzar en las políticas públicas de cuidados y apoyos desde una perspectiva de género, discapacidad, infancia y familias’, celebrada el viernes 29 de mayo de 2026 en la sede central del IMSERSO en Madrid)